2011, 8-9 de enero, por Penha Garcia, Monsanto y Castelo Branco

viernes, 8 de enero de 2010

Que sea el Destino quien lo proponga

¿Qué somos? ¿Viajantes? ¿Viajeros? ¿Turistas? ¿Nómadas cómodones? o ¿simplemente culos de mal asiento?
La Real Academia Española de la Lengua nos dice sobre estos términos:
  • viajante.(Del ant. part. act. de viajar) 1. adj. Que viaja. Apl. a pers.
  • viajero, ra. 1. adj. Que viaja. Apl. a pers., u. m. c. s. 2. m. y f. Persona que relata un viaje.
    • Parece que ambos términos son los mismo, pero viajero introduce un término nuevo persona que relata un viaje 
  • turista. (Del ingl. tourist) 1. com. Persona que hace turismo.
    • turismo. Del ingl. tourism). 1. m. Actividad o hecho de viajar por placer.

  •  nómada.(Del lat. nomas, -ădis, y este del gr. νομάς, -άδος).1. adj. Que va de un lugar a otro sin establecer una residencia fija. Apl. a pers., u. t. c. s. 2. adj. Que está en constante viaje o desplazamiento.


  • comodón, na.(De cómodo). 1. adj. coloq. Dicho de una persona: Amante de la comodidad y regalo.

O sea, que somos personas que viajamos por el puro placer de viajar, contamos nuestras andanzas, pero lo hacemos todo con la comodidad de llevar nuestro hogar a cuestas, no estando en los sitios el suficiente tiempo para aburrirnos.

Pero, claro, desplazarnos no lo hacemos a la aventura, naturalemente ya no generalizo, ahora hablo de mí. No me muevo, sino lo he calculado todo, todo. Ahora bien, es verdad que estoy abierto a todo cambio, pero ... que sea el Destino quien lo proponga. Tengo claro el objetivo. Tengo planeado hasta donde llegar. Conozco mis fuerzas y mis herramientas, pero ... que sea el Destino quien lo proponga.

¿Pero qué es eso para nosotros?

Complicada se ponen las cosas cuando la información entra a raudales, sobre todo en este mundo de hoy. Internet nos propone tanto que me saturo.
B e r l í n
Eso nos supone a los extremeños atravesar nuestro querido país, España, La France de los vecinos del norte y toooodo Deutslchand. ¿Pero qué es eso para nosotros? Sólo 2.700 kilómetros de nada. Cuatro días con las posaderas bien colocadas en los mullidos asientos de las ACs que, a veces, parecen más bien tablas de picar carne o cortar lomo. ¿Pero qué es eso para nosotros?
¿Cuántos días tenemos para ir y volver, para quedarnos, para saborear el país, para tomarnos unas birras, o dos, para comernos unas buenas y gordas salchicen? Pues 16 días con sus dieciséis noches ¿Pero qué es eso para nosotros?

jueves, 7 de enero de 2010

El placer del viaje

Suelen comenzar por una pregunta tópica y una respuesta rápida, muchas veces sin pensar las consecuencias.
¿A dónde vamos?
A Berlín
Así de fácil y sencillo.
A Berlín, a la vuelta de la esquina.

Dicho y hecho.